tarta cementerio, llena tu brownie de muertos vivientes!

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Ingredientes para tu brownie de cementerio de Halloween:

  • 1 taza de mantequilla.
  • 2 tazas de azúcar moreno.
  • 200g de chocolate negro.
  • 2 o más cucharadas de sirope (caramelo, vainilla, ...)
  • 4 huevos.
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla.
  • 4 cucharadas de cacao puro en polvo.
  • 1 taza y media de harina de coco o coco deshidratado.
  • 1 cucharadita de levadura.
  • 1/4 de taza de nata.
  • 50g chocolate (parra el barro).
  • decoraciones de azúcar.

La única harina utilizada para hacer el brownie es harina de coco, así que, ¡nuestro brownie es 100% libre de gluten!

Cómo hacer la base de tu cementerio: el brownie.

Precalienta el horno a 350F/180C/160C (horno con ventilador). Engrasa una bandeja de horno o cúbrela con papel de horno o de aluminio.

Pon la mantequilla, el azúcar, el chocolate y el sirope en una pota mediana y caliéntalo a fuego lento hasta que se derrita. Remueve de vez en cuando hasta que todo esté bien mezclado. Puede que el resultado no te quede homogéneo debido al azúcar, pero no hay nada de qué preocuparse, así está perfecto. Cuando todo se haya derretido añade el cacao en polvo y remueve hasta que esté bien incorporado. Retira la olla del fuego y déjala enfriar mientras bates los huevos y el extracto de vainilla hasta que la mezcla esté espumosa. Cuando esté lista añade la levadura y bate de nuevo.

Cuando la mezcla de chocolate se haya enfriado un poco (no tiene por qué estar completamente fría) la mezclamos con los huevos y la harina de coco. Añade la mezcla de chocolate y la harina alternadamente batiendo después de cada adición hasta que todo esté bien mezclado. Después añade la nata y remueve hasta que se incorpore.

Vacía la mezcla en la bandeja de horno y hornea durante 30 minutos o hasta que la parte superior se vea crujiente y/o con grietas. El interior de los brownies será denso pero suave si los aprietas. Si puedes hazlos por la noche y déjalos en la bandeja a enfriar hasta la mañana siguiente, los brownies están mucho mejor al día siguiente y ademas así te será más fácil cortarlos en trozos. Pero, ¡no tan rápido! En este caso no los vamos a cortar, sino que trabajaremos con el brownie en una única pieza.

Decoraciones para la tarta

Días antes de hacer nuestra tarta nos pasamos algún tiempo haciendo divertidas pero terroríficas, y en algunos casos un poco asquerosillas, decoraciones de azúcar. Hacer decoraciones de azúcar con glasa es muy sencillo y relajante y así puedes hacer exactamente lo que tú quieras. Una vez tengas algunas plantillas y la glasa hecha es sólo dibujar y esperar a que se sequen.

Las decoraciones que nosotras hemos elegido fueron: esqueletos, lápidas, huesos, gusanos, piezas de la verja y la puerta del cementerio. Como dábamos una fiesta de Halloween pensamos que sería una muy buena idea escribir el nombre de los invitados en algunas de las lápidas y el de algunos reconocidos y temibles personajes en las otras. Para ello utilizamos un pincel, colorante alimenticio, nuestra mejor caligrafía y un poco de paciencia. El resultado fue un éxito total, y el provocar conversaciones del tipo "¡Oh! ¡No! ¿Estás enterrado al lado de Freddy Krueger?, yo estoy junto a Hannibal Lecter" entre tus invitados, es una manera muy Halloweeniana de romper el hielo.

Si vas a hacer las decoraciones tú mismo ten en cuenta que siempre es mejor hacer más de las que necesitas; las decoraciones de azúcar son frágiles y se pueden romper con facilidad, no sólo al despegarlas del papel sino al colocarlas en la tarta, y si eso pasa agradecerás tener de repuesto. Si no quieres hacer las decoraciones puedes comprarlas y elegir las que más te gusten.

Cómo montar la tarta

Para montar la tarta empezamos por las lápidas. Con un cuchillo pequeño de hoja fina cortamos la parte de arriba del brownie haciendo una línea, la rellenamos de icing y colocamos la lápida, así el icing actúa como pegamento y la lápida no se moverá para nada. Si no cortásemos el brownie con el cuchillo lo más probable es que la lápida se rompiese, puesto que la parte de arriba del brownie es bastante crujiente y seguro que necesitaríamos algo de fuerza para insertar la lápida. La fuerza y las decoraciones de azúcar no se llevan bien, como decíamos antes, las decoraciones son muy delicadas, así que evita tener que empujarlas o apretarlas, o acabarás con una montaña de virutas de colores. Las migas que se generan por los cortes son perfectas para el siguiente paso, no las limpies, así dará la sensación de que la tierra ha sido removida.

Cuando hayamos colocado todas las lápidas es el turno de los esqueletos. Colócalos delante y espolvorea algunos huesos. Derrite algo de chocolate y échalo con cuidado por encima para cubrir un poco los esqueletos, así parecerá barro. Entre esto y las migas dará la impresión de que los muertos están saliendo del húmedo suelo del cementerio. Coloca gusanos por todo el cementerio y cuelga alguno en las lápidas, así el cementerio quedará aún mejor.

La última parte es la verja. Para colocarla utilizamos la misma técnica que con las lápidas. Cortamos la corteza del brownie, rellenamos con icing y colocamos la pieza. Así, hasta que hayamos rodeado casi toda la tarta, acuérdate de dejar sitio para la puerta. Una vez más utilizamos la misma técnica para colocar la puerta.

Una vez colocada la puerta, ¡Ya tenemos nuestra tarta lista! ¡Acabas de transformar un brownie en un espeluznante cementerio de Halloween! Ahora, ¡disfrútalo!, porque además de verse genial está buenísimo. ¡Damos fe!